Ardes, sed. ¡Ra!
—
por
Si un grillo se mirara al espejo, seguramente su corazón no se detendría. A todo se acostumbra uno.
Comentario
Nombre
Correo electrónico
Web
Turn on JavaScript to leave a comment.
Δ
¿Tienes una cuenta de WordPress.com? Accede ahora.
Deja una respuesta