Categoría: Poemas

  • La lata

    Camino al trabajo, pasé por un puente. Sobre el barandal, contrastando con los automóviles detenidos abajo por el tráfico, algo se alzaba: En la mañana, una lata vacía de cerveza está.

  • La mañana

    Camino al trabajo, sobre el puente, me detuve. La avenida Javier Prado también. Quietos, sonoros, los vehículos gastan su combustible.

  • La luz y el cuerpo

    Final de mi paseo nocturno por San Isidro. Salgo a la avenida Javier Prado. Nunca estoy solo: si se asoma mi cuerpo, la luz lo alcanza.

  • La esquina

    De madrugada, en San Isidro, recorro una calle. Me detengo y volteo a la izquierda. Veo una esquina, quizá de adobe. Lo que había detrás de aquel muro debe haber desaparecido. Sin embargo, algo sigue presente. En una esquina nadie, nadie pasa ya, sólo el tiempo.

  • La espera de la casa

    De madrugada, una casa vieja y silenciosa interrumpe mi paseo por San Isidro. No muy lejos, se alzan nuevos edificios. Digo a la casa: Antigua casa, ¿aún no te demuelen? Vacía, callas.

  • El águila del Camino Real

    De madrugada, en el Centro Comercial Camino Real de San Isidro —en la puerta abierta de vidrio, el guardia dormía—, camino por el paseo central hasta llegar a la escultura del águila. No ha cambiado en más de veinte años. Águila antigua, esperas a tu presa una y otra vez. View this post on Instagram

  • El ladrón

    Entre tanta conmoción va que vuela el ladrón. Corre y corre sin parar, no lo vayan a atrapar. En la mano, una cartera, un reloj y una pulsera. En los pies, toda la prisa y su cara no da risa. A su espalda un policía corre y corre por la vía. Pero el caco va…

  • ¡Es una trampa!

    El tráfico limeño sí que lo hace a uno pensar. Por ejemplo, recordé la vez en que me plantaste en el concierto de los Bomba Estéreo de Colombia. Ésos fueron más de cien soles que hubo que desperdiciar, ¿sabes? Conciertazo te perdiste. Menos mal que al final Liliana Saumet me mandó un beso volado de…