Categoría: Artículos
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Cinco cuentos de horror
Cuando despertó, su bebé ya no estaba ahí. *** Al verse en el espejo, gritó. *** Al contacto de la primera puñalada, descubrió que no era una pesadilla. *** No podía dormir: había muerto. *** No estaba solo: el pánico lo acompañaba.
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Instrucciones para leerse en un burdel Osa, puta amada, sé ella hoy: yo hallé esa dama a tu paso.
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¿Eres? Di: «Yo soy, id: seré».
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Osé bella, hallé beso.
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¿Roma? No, Paula: al úa, pon amor.
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¿Sola? ¡Malos!
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¿La tesis? ¡Sí sé tal!